Como dicen los poetas “El desamor es un sentimiento tan oscuro que es capaz de desgarrar nuestra alma” Lo cierto es que el rechazo afectivo de quien admiramos puede programar nuestras neuronas en el cerebro para que realicemos conductas destructivas con las personas que nos rodean o con nosotros mismos. El equilibro de nuestras emociones se descontrola debido a que los neurotransmisores no pueden satisfacer las necesidades de placer derivadas del afecto por un ideal, ocasionándonos los síntomas de la desilusión amorosa.
El Psicólogo Erich Fromm menciona en su famoso libro el arte de amar que para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar. Cuando las personas pasan por una desilusión amorosa se olvidan amarse a sí mismas para dar paso a la frustración. Parece inevitable concentrarse solamente en la desilusión y las horas se hacen días, y los días eternas noches. Y entonces las personas se preguntan “¿Sentiré este vacío y dolor toda mi vida? ¿Cómo puedo olvidar esto?
El día de mañana seguirá doliendo la herida si se ve el mundo con el corazón partido, y para que un corazón sane necesita vivir su duelo. Una desilusión amorosa es una perdida tan significativa, que sigue un proceso muy parecido al de la muerte de alguien, en este ciclo aparece la negación, luego la Ira para dar pasó a la depresión.
La última etapa del duelo es la aceptación y con ella comienza a sembrarse la paz, no es una etapa feliz como dicen los manuales, pero permite a las personas ser capaces de amar nuevamente aprendiendo que el rechazo es una oportunidad para ser mejores.
Expresar los sentimientos ayuda a las personas a lidiar con el dolor, es el primer paso para la recuperación. Las personas aprenden a valorarte a sí mismas después de la tormenta, quizás por eso existe la desilusión amorosa, para conocer nuestra fuerza interior. Por eso la terapia breve ayuda en gran medida a trabajar para cerrar ciclos, aprender y así evitar cometer los mismos errores en el mañana.
Citando al psicólogo Carl Jung “Aún una vida feliz no es factible sin una medida de oscuridad, y la palabra felicidad perdería su sentido si no estuviera balanceada con la tristeza. Es mucho mejor tomar las cosas como vienen, con paciencia y ecuanimidad” El desamor existe para que valoremos el afecto de quienes nos aman, porque siempre habrá quien nos comparta su amor si somos capaces de amarnos a nosotros mismos. Amar hace a las personas enfrentarse con su propia alma y la gente hoy en día prefiere morirse antes de que eso suceda, por el miedo de verse a los ojos y darse cuenta que existen vacios que ni el dinero, ni el trabajo, ni el sexo, ni las drogas son capaces de llenar.
Es cierto que al primer amor se le quiere más pero a los demás se les quiere mejor, se les disfruta más y sobre todo… se viven más.
¿Quieres ayudar a tu corazón a salir adelante?
Es tiempo entonces de inscribirte al gimnasio, de cuidar tu alimentación, de concernir tu cuerpo, de inscribirte en ese curso que tanto querías, de comprar ese libro que habías olvidado leer, de salir con los amigos que siempre están allí… de ir a ese sitio que no habías conocido. Y luego, después de todo eso… comenzaras a aceptar lo mucho que has crecido.







